- ¡Feliz año nuevo!
Todos en la mansión Clarke portaban trajes bastante elegantes para la ocasión. Habían sido muy acogedores conmigo y estaba agradecida por ello.
Las luces de colores empezaron a iluminar el cielo llamando la atención de los más pequeños de la casa quienes anteriormente estaban jugueteando por ahí. Me sobresalté al sentir una mano pasar por mi cintura.
- Feliz año, cariño.
Miré su cara iluminarse con los destellos de colores, este hombre era demasiado para mí. En respuesta dep