Mundo de ficçãoIniciar sessãoBaltazar abrió los ojos y los nervios se apoderaron de él. Aquel era el día de su boda y pensó en si Diana se arrepentía a última hora no sabría qué hacer. Sacudió su cabeza para sacarse esos pensamientos estúpidos de la cabeza. No podía dudar de que Diana llegara. Estaba en la casa, ¿no?
Se levantó y se dio una ducha muy larga, necesitaba relajarse. Los nervios se lo estaban comien







