CAPÍTULO 61: ÉL DECÍA LA VERDAD
—Buenas tardes, doctor Wells —saludo, estrechando su mano, me siento llena de nerviosismo y expectativa, pero estar aquí me hace sentir tremendamente estúpida por haberlo puesto en esta situación.
—Mi hija está aquí hoy para que usted le explique sobre mi enfermedad y el tratamiento —dice mi padre, tratando de sonar firme, aunque su voz parece traicionarle con una leve vacilación. Carraspea la garganta sin dejar de mirar al hombre.
El doctor sonríe y se sienta