CAPÍTULO 52: INDIFERENCIA
No pude dormir en toda la noche. Di vueltas en la cama pensando en cómo resolver mi situación, pero he llegado a la conclusión de que no hay nada más que hacer. Ricardo decidió romper nuestro acuerdo y por mucho que eso me duela, no puedo convencerlo de lo contrario.
Me levanto de la cama con las ojeras enormes debajo de mis ojos, así que me lavo la cara con agua helada y trato de arreglarme con un buen maquillaje. Si voy a salir de su vida para siempre, no le daré el