CAPÍTULO 35: DOLIDA
Despierto a la mañana siguiente hinchada de tanto llorar. Me siento sucia y usada, me siento como una completa estúpida. Dejé que mi cerebro jugase conmigo y se ilusionara por unos cuantos momentos de plac3r. Quisiera decir que no me dolió que me llamase por el nombre de otra; y no cualquier otra, sino su exmujer; pero estaría mintiendo, sería la más grande mentirosa de todos los tiempos.
Me levanto de la cama con lentitud y todavía un dolor punzante en el pecho. Las lágrima