CAPÍTULO 191: EL PEOR DÍA DE MI VIDA
Nunca pensé que un mensaje de texto pudiera provocarme tal oleada de emociones. En el momento en que lo recibí, sentí que mi corazón se detenía. Lo leí y lo releí, convencida de que era una especie de broma cruel, una jugarreta del destino. Pero cuando Cristhian me aseguró que no era así, que Carlos jamás haría algo tan bajo, supe que era real.
Apenas informamos a Fernández, nos dijo que debíamos esperar en la casa, pero ni yo ni mis amigos teníamos la inte