CAPÍTULO 147: YA NO ES SORPRESA
Conduzco hacia la empresa con una sonrisa enorme en mis labios. A pesar de las dudas sobre tener al hijo de Débora en la casa, me siento bien, por primera vez en muchos años soy plenamente feliz.
No dejo de preguntarme cuál habrá sido esa sorpresa que Ricardo quería darme anoche, se me pasan muchas ideas por la cabeza, pero no quiero hacerme demasiadas expectativas y acabar decepcionada, así que prefiero no pensar en ello.
Entro al edificio después de dejar el ca