Ya estaba empezando a hacerse de noche y justo cuando el chef le anuncio que estaba lista la cena, la puerta principal se abrió dando paso a Guillermo y a Romeo.
- Buenas noches – dijo Alina, al ver a Guillermo caminar hasta ella.
- Hola amor – mencionó el pelinegro sonriendo mientras se acercaba a ella para darle un beso en los labios, pero cuando estaba a unos pasos ella se alejó y le miro a ver divertida.
- Y dígame señor Guillermo Torres ¿a quién le pidió permiso para salir de la mansión?
-