La puerta se abrió de golpe, dando paso a una mujer de unos 40 años de cabello color azabache, quien se notaba muy enfada en esos momentos y miraba a todos lados buscando raba furiosa y obviamente el ruido de la puerta azotándose asusto a Daniel, quien apenas empezo a llorar.
- Sh… tranquilo hijo – dijo Alina buscando sonar amable para calmar su llanto, antes de levantar la mirada y ver con odio a esa mujer - ¿quién rayos es y que cree que haces?
- ¿Dónde está Alfonso? – preguntó esa mujer mole