Ellos ingresaron al hotel, donde ya habia alguien esperándolos y esa persona les guio hasta el gran comedor.
- Ah… aua – indicó Daniel emocionado al ver las fuentes que había por todo el lugar.
- Si que parece un lugar de ensueño – opinó Alina al ver todas las decoraciones del lugar.
- Saben… ya me siento pobre y mal vestida – dijo Kimberly al ver como todos estaban vestidos con ropas de diseñador y joyas lujosas.
- Somos dos – opinó Olivia.
- Jeje en ese caso somos 4, porque si me siento pobre