Me mantuve durante toda la noche de cautiverio despierta, con los ojos cansados y pesados, podía sentir el ardor en mi visión, las bolsas debajo de mis ojos y mi cuerpo suplicando que descansara, pero aun así no lo hice. Por un momento sentí que mis ojos se cerraban y que era imposible volverlos a abrir. ¿Un descanso de unos minutos no haría nada no? Me decía mi cerebro. Pero Luego mi inconsciente me decía que estábamos en peligro y abría los ojos de golpe y con un sacudón de todo mi cuerpo, mi