-Estas loco- gruñí con bronca.
Él sonrió ampliamente como si le hubiese dicho un cumplido, mostrando sus dientes amarillentos de tanto fumar.
-Loco de amor por vos- Me guiñó el ojo en un intento de seducción fallido.
Por dios, pensé. Las cosas que tenía que escuchar, no sabía si lo decía para molestarme o realmente estaba mal de la cabeza y creía que me iba a conquistar.
-basta- le advertí cansada de sus juegos- jamás me amaste, ni cuando éramos novios. Solo querías a alguien débil a quien ma