Bajé del tren y di mi primer paso sintiéndome una nueva persona y con una nueva vida, había llegado nuevamente a mi ciudad natal, de donde había huido hace ya varios años, cuando supe que estaba embarazada de mi niño.
Aún recuerdo cómo mi madre me había advertido, cuando estaba comenzando a salir con mi ex esposo:
“No te acuestes con ese idiota, te vas a arrepentir toda tu vida”
Ya como siempre, no le había hecho caso, mi madre nunca había sido un ejemplo para mí, ella se acostaba con todos.