Salieron corriendo de la fiesta, ante la mirada de todos los invitados. Nicolás corría delante de Carla, llevándola de la mano hacia la limusina que esperaba en la puerta.
Nicolás estaba eufórico, no sabía de dónde había salido todo eso. Él nunca había sido un hombre de palabras, prefería resolver todo con violencia o callándose, dejando que el tiempo lo cure todo. Pero hace un momento, bajo miles de ojos que lo miraban, habló desde su corazón.
Se volteó hacia Carla, que corría detrás suyo mi