Lily se cepillaba su largo cabello con nerviosismo, ya se había maquillado estilo natural y se había puesto un vestido de bambula blanco holgado al cuerpo, unas sandalias de verano y por supuesto, debajo un conjunto sexi por si la cosa se ponía candente.
-Señorita- llamó su atención uno de sus hombres que se asomó por la puerta de su cuarto- El señor Hamilton está entrando a la quinta.
-Perfecto- retocó el labial color rosa- Que pase a la sala de espera. ¿La sirvienta como esta?
-Parece haber