Mundo ficciónIniciar sesiónNo podía creer que se haya atrevido a traerla aquí. Lucia me miraba con una ceja alzada y descaradamente, mientras que Christian ni si quiera le prestaba atención y no quitaba su mirada de mi. Daniel nos miraba con confusión.
-¿Tu padre esta en su oficina?- preguntó el hombre que no dejaba de ponerme nerviosa.







