Peleas que desatan odió.
-Estela por favor abre los ojos-exclamó Mario mientras le limpia las manos con una toalla.
Estela despertó con la vista borrosa, y sus boca seca, debido a la deshidratación.
En cuanto Mario notó que despertó, una sonrisa se dibujó en sus labios, era inevitable no estar feliz, luego de haberla sacado del infierno en el que estaba.
Estela estaba conectada a un suero intravenoso, y su cuerpo estaba acostado en la cama de Mario.
-¿Dónde estoy?-Preguntó ella sin fuerzas.
Mario solo siguió sonriendo