Estela se arrodilló y empezó a orar, sabía que la única persona que la podía entender en ese instante era su amado Dios.
-¿Qué haces allí?, levántate te vas a duchar-Marlon entró bruscamente y tomó a su esposa del antebrazo hasta hacerla levantar.
-Por favor-exclamó ella soltando un suspiro de cansancio.
Marlon la llevó hasta el baño y la obligó a quitarse la ropa, la miraba con cierto morbo, mientras ella se duchaba, su cuerpo estaba más delgado de lo normal, y lleno de pequeños maltratos.