-Creo que llevaré todos esos vestidos que están en aquella hilera-Estela señaló unos vestidos de colores que estaban colgados en la pared.
-Sí señora-Dijo la empleada y de inmediato empezó a descolgar los vestidos para llevarlos hasta Estela quien los esperaba con los ojos brillantes.
-También quiero díez vestidos talla M, los más hermosos que tengas, y unas bufandas de color negro, rojo y azul.
Los otros vestidos eran para su madre Cristina, sabía que le iban a encantar. También eligió perfume