—¡Nicolás, respondé!, Me tienes intrigada
Nicolás sonríe por la actitud de Isabella
—la verdad deseo muchas cosas, pero al menos algo es algo mientras se espera
—ve al grano, tu suspenso me tiene al límite de agarrarte la ojera, para que no juegues con mis sentimientos
—¡Esta mujer!, Esta bien vamos.
Ambos entran en la casa y la seguridad se triplicó al estar Isabella, a ella le encantó mucho ese lugar y recuerda haberle dicho a Cristian que quería vivir ahí, y Cristian se lo concedió.
La cas