Isabella mantiene una expresión fría en su rostro y luego Nicolás dice
—jefa, dueña y señora Smith de esta empresa, pasen todos su carta de renuncia ¡Ahora!— grita Nicolás y luego se vuelve a colocar sus gafas todos los empleados se quedaron boca a abiertos.
Isabella mira una vez más aquella mujer que se atrevió a contradecir, luego se marchó junto a Nicolás
Estando solos en el ascensor
—siento como ganas de vomitar Nicolás, jamás en mi vida e sido tan cruel
—eres facinante Isabella, sabía qu