Vincent y Ángela seguían mirándose con una mezcla de odio y también desafío. El dueño de la editorial los miraba con sus ojos entrecerrados y esperaba obtener una respuesta de los involucrados. Por incumplir el contrato deberían pagar millones, que aunque a la compañía le beneficiaban, lo mejor sería cumplir lo estipulado porque el público quería una historia más. Habían ganado una fuerte suma con la primera novela "Karma e Infidelidades" y esperaban aún más.
-¿De cuánto dinero estamos hablando