Descendió las escaleras con cuidado, evitando saltar un escalón. Le resultaba una tarea difícil andar con aquellos tacones de unos cuantos centímetros; apenas podía mantener el equilibrio. Logró llegar a la sala con éxito y suspiró de alivio al estar intacta, sin un miembro de su cuerpo lastimado. Por fortuna, no se había tropezado ni caído, como su mente había reproducido en su cabeza mientras se disponía a bajar. No recordaba cuando había sido la última vez que había usando tacones, pero no p