Capítulo 78. Estar del otro lado
Vincenzo notaba la inquietud de su esposa, Kaia abrió los ojos y lo miró directamente, en su rostro se notaba la angustia, pero debería confiar en su esposo, él era un hombre justo. No iba a cometer ningún delito, pero quería dejar claro que con ellos no se volverían a meter, tenían que recibir un castigo ejemplar para que les quedara claro que cuando haces algo mal, te toca asumir las consecuencias.
— No quiero que estés inquieta, deja de pensar en lo que sucederá mañana, te dije que confiaras