Capítulo 58. Un paso adelante
Después de haber terminado la comida, las emociones ya habían bajado un poco, por lo que los hombres se fueron a tomar una copa al despacho y las mujeres se quedaron en la sala a tomar una taza de té.
Aitana no veía la hora en poderse ir a hacer esa llamada, le urgía, aunque ya no sintiera la misma emoción por la venganza, los tenía que informar. Le picaban las ansias, de tomar su teléfono y llamarlos.
— Entonces es preferible que sigas tomando los suplementos, no los puedes dejar.
Kaia se hab