Capítulo 57. El incidente y su salvadora
Todos veían que al abuelo le había caído muy bien la esposa de Vincenzo, él que era un hombre muy poco impresionable, se veía encantado con Kaia y no habían dejado de hablar durante la comida.
— Abuelo, me da tanto gusto que estés aquí.
— Eres una niña muy hermosa, y no me refiero solo al aspecto físico, agradezco que estés al lado de mi nieto. No le temas por su carácter tan frío y desconfiado, él no era así. Era un chico muy sociable y hablaba con todo el mundo, y ese accidente lo dejó marcad