Capítulo 38. Nada de alcohol

Los chicos habían llegado a la casa donde se llevaba a cabo la reunión. Pero primero habían pasado por Fabrizio, era alguien que no podía faltar. A Kaia le encantaba estar con su amigo. Además, tenía mucho que contarle. Pasaron un buen rato en su mesa, hablando y divirtiéndose.

–Están esas chicas de allá viendo hacia nosotros, creo que ha llegado la hora de ir a conquistar.

–No se preocupen por mí, en un momento los alcanzo.

Kaia se había prometido que hasta no estar bien segura de no estar emb
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