Capítulo 32. Una comida tensa
Entraron al comedor con los brazos entrelazados, Dafne y Maximus no pudieron disimular una gran sonrisa, ellos pensaron que si su hijo y su esposa ya habían intimado dentro de poco les darían la noticia de que venía un bebé en camino. Sirvieron la comida y todos tomaron lo que iban a comer.
–Querida Kaia, puedes comer un poco más, si puedes eso te servirá para el futuro, consume muchas vitaminas.
Kaia se ruborizó, pues entendía perfectamente que era lo que quería decir su suegra y por supuesto