Capítulo 122. Dolorosa noticia
Los doctores estaban haciendo todo lo posible para salvar la vida del bebé y la vida de la madre, tenían que detener la hemorragia, eso era de vida o muerte. Pero todos los esfuerzos parecían imposibles, Chantal sangraba como si tuviera una llave abierta y no podían detener el paso del fluido.
Llegaron los padres de Chantal y Hermes no sabía ni que decirles, estaba completamente en shock, se paseaba de un lado para el otro y se tronaba los dedos. No sabía qué pensar, ellos no podían perder a su