Capítulo 113. Visita inesperada
Entonces la decisión ya estaba tomada, Hermes había salido de la oficina de su primo, con la cabeza en alto, tenía que regresar a la clínica para seguir apoyando a su esposa, ahora lo necesitaba más que nunca. Iba pensando en todo lo que le había dicho su primo, que él también podía ir a la cárcel, independientemente si era culpable o no, solo por el hecho de incriminarse.
Esta situación lo estaba rebasando y no sabía cómo iban a salir airosos de ella tanto él como su esposa, lo cierto es que