KENDRA
—Tendrás que trabajar para él.
Niego con la cabeza y trato de procesar sus palabras, respirando profundo e impidiendo que el miedo vuelva a dominarme, no lo puedo permitir, simplemente no puedo dejar que él controle de nuevo mi vida.
—Podría conseguir otro empleo para ti, en otro bufete, tenemos contactos y…
Camino de un lado a otro.
—De nada serviría, ambos sabemos que él me va a seguir hasta donde esté —confieso con lentitud.
Arsene no me dice nada más, pero sé que piensa lo mismo