RONAN
No lo resisto más, desde que volvió la italiana a Rusia, he tenido el imperioso deseo de romperla en dos, de probar de sus labios, de pronto se ha vuelto una necesidad intachable, algo que deseo más que cualquier cosa en el mundo y creo que he perdido la cordura, porque sin duda no puedo resistirme más y termino por besarla, mis labios se aplastan contra los suyos.
Ella suelta un dulce gemido que altera mis nervios, un gemido que sin duda me hace dudar de mi propia cordura, pero en espec