REGINA
El alma se me cae a los pies al ver el mismo gris intenso de su mirada, el mismo que le ha heredado a Emir, nuestro hijo, el salvajismo de sus pupilas hace que sienta deseos de salir corriendo de aquí, está enfadado.
—Ronan Novikov —sisea Dante esta vez sin la amabilidad que había mostrado antes.
Dante se le queda mirando con ojos de asesino, me remuevo inquieta sobre mi asiento, lidiando con el hecho de que no solo tengo que estar ahora al borde de un abismo con un mafioso, sino, con