KENDRA
Observo en el espejo mi lengua, ya se ha curado un poco, no del todo, pero sin duda está mejor que los días anteriores, ha pasado cerca de una semana en la que mi vida en el trabajo es un infierno, pese a que Liam no se ha presentado a trabajar, y pese a que gracias a eso he podido estar al mando de Arsene, mi viejo amigo, es solo que es pesado por la cantidad de informes que debo redactar y los papeles que debo fotocopiar, etc.
En general, ser una secretaria resulta una mierda, ni siqui