Eso se llama tomar el toro por los cuernos.
Salím inspeccionaba el pequeño apartamento de Zendaya, tenía una sala, un comedor, una cocina pequeña y un balcón que haría las delicias en las noches de verano. Ella entró por una de las tres puertas que se veían en un estrecho pasillo. Río se fue tras ella, Jade se subió a su rincón favorito encima de la nevera y lo observó. Cuando Zendaya la metió en el Kennel la gata bufó molesta y él se acercó a consolarla, casi le muerde el dedo. En ese momento