Educando a papá.
«Es definitivo, los daré en adopción», pensó Salím avergonzado, mientras luchaba con Curly para arrebatarle de la boca lo que quedaba de la cartera de Zendaya. Los perros pensaban que era un juego, con un fuerte tirón lo logró. Ella, que bajó en carrera detrás de él, gimió al ver su bolso mordido en la mano de él. Se lo quitó y se acercó a los perros. Salím se acercó, temeroso de que los golpeara.
―¡Curly, Larry y Moe! ¿Quién hizo esto? ―preguntó a los perros meneando la carter