Capítulo XXI. El secuestro de Dogos.
Elena.
-” Tienes que hacerte la prueba, Arianna lo tiene confirmado, sólo quedas tú. Yo no puedo hasta dentro de tres días o cuatro, que es cuando se supone que tendría retraso. Así que decídete ya.”- le dije a Miriam, llevamos ya veinticuatro horas en Tenerife, cada vez que volvíamos a nuestra isla era como si nos renováramos.
A Miriam le costó más llegar porque venía desde Seattle, y no había vuelos directos, en cambio si los había desde New York a Canarias.
Arianna nos había hablado de cómo