Capítulo XXII. La sorpresa doble.
Elena.
- “No entiendo ¿por qué tengo que acompañaros a la revisión ginecológico, yo no estoy…?”- intente callarme a tiempo, no podía afirmar y negar nada.
Pero como siempre nada se le escapaba a la bruja de Dogos.
- “Déjate de estupideces huir de la realidad no va a hacer que desaparezcas, así camina delante de mí, ahora mismo, no sé qué ha pasado con la Elena ecuánime, planificadora, con lo pies en la tierra, eso era algo más típico de mí.”- puse los ojos en blanco y empujé la puerta que daba