UNOS MESES DESPUÉS
Desde el punto de vista de Ivar
—¿Cómo va todo? —me preguntó Cristian en mi despacho.
Estaba de pie frente a mi escritorio con una sonrisa. Desde que Eva se encargó de las damas y los más jóvenes, su trabajo era mucho más fácil. Tenía tiempo para hacer ejercicio, beber e ir a donde quisiera.
—Perfecto, Eva hace un gran trabajo cuidando de las chicas y mujeres de nuestra manada. Y cada Omega tiene su propia tarea y espacio. Está cumpliendo todo lo que le has ordenado hacer. —C