Capítulo 15.
Annabelle:
Huí de la casa como una tonta, no debí hacerlo, pero no pude evitarlo, las palabras de esa mujer me dolieron, no creo que mi Ilian haya sido capaz de hacer algo así, el es mi mate, no me haría tal cosa. Tengo que aprender a confiar en el.
Caminé por toda la manada, necesitaba despejarme un poco.
—Luna —alguien me llamaba.
Voltee y era un hombre alto, de ojos oscuros, bastante alto, creo que ya lo había visto en las construcciones en las carreteras.
—Dígame —le sonreí levemente.
—Y