Mundo ficciónIniciar sesión–¿Es tan obvio queme encanta su vino? –Le pregunté levantando la copa y sonriéndole amistoso. Sin embargo, amistad no era justamente lo que esta señora buscaba y ni siquiera lo inspiraba. Sus ojos azules llevaban delineador negro, esta señora estaba maquillada a toda hora,inclusive dentro de la casa, su hija menor también tenía cierto rubor en las mejillas y los ojos resaltados, Graciela tenía ojos de cielo despejado, de d&ia







