Eliza fitzy:
A la mañana siguiente cuando nos despertamos, desayunamos y empacamos una bolsa con varias cosas por si Maya las necesitaba.
Cuando todo estuvo listo tomamos el auto y nos dirigimos a la casa de Victoria, que ya estaba lista y con una Luna sonriente en brazos.
- Buenos días niñas. - dice mi cuñada subiendo al auto.
- Buenos días Vic. - digo arrancando el auto.
- Buenos días amiga. - Escucho a Victoria hablando con Joana, los dos estaban en el asiento trasero, los bebes se mi