Cuando Hope se fue, la duda, como un insecto, voló alrededor de William. No podía dejar de pensar en Magnolia y el supuesto noviazgo que ellos tenían. Cada día creía menos en sus palabras. Así que decidió, a pesar de tener en la empresa una reunión a media mañana, ir a verla para pedirle que repitiera cómo se habían enamorado y el momento en que decidieron formalizar una relación.
Magnolia lo recibió sonriente, pero cuando él le dijo el motivo de su visita, la sonrisa murió.
—¿Podemos hablar de