William estaba furioso, no esperaba llegar y ver a Christian junto a Verónica charlando alegremente frente al edificio de su empresa. Todavía no se acostumbraba a los picos de celos que sentía cuando los veía conversar. Su mente lo llevaba a imaginarlos en otros escenarios más íntimos.
Dejando que los celos lo controlaran, se acercó a ellos rápidamente, agarró a Verónica por un brazo con fuerza y la apartó del hombre que amenazaba su matrimonio.
El miedo embargó a Verónica, pensando que los hom