William observaba el sobre que contenía el informe de los exámenes médicos de Verónica. Mientras, daba golpecitos con un dedo encima del escritorio de la oficina que tenía en casa. Esperaba por ella para conocer los resultados. Sin embargo, ella demoraba y eso lo tenía de los nervios. Miró por enésima vez el reloj, que, para él, las manecillas caminaban muy lento. Decidido a esperar, continuó revisando la documentación de un informe que llevó para trabajar en la casa. Pero veinte minutos despu