—La chica bonita me dijo que era buena idea. Ella me ayudó a entrar en la habitación de tu madre —respondió Arthur.
Verónica y William se miraron, preguntándose de qué chica hablaba. Si había alguien conocido que trataba de dañar a Mildred, querían saber quién era. Arthur les mostró el número de teléfono que ella le dio y cuando William lo vio, se quedó congelado por la sorpresa. Allí, frente a sus ojos, estaba el número de Magnolia.
William casi no esperó por Verónica, en cuanto estuvo dentro