Capítulo 86. Un enemigo sin rostro.
Axel sintió un frío recorrerle la espalda, un presagio gélido que se coló por sus huesos. Sus puños se cerraron con tal fuerza que las venas de sus brazos se marcaron con violencia.
—¿Qué significa eso? —su voz, normalmente inquebrantable, tenía un temblor apenas perceptible.
El médico inspiró hondo antes de responder, su mirada cargada de gravedad.
—Significa que las próximas veinticuatro horas serán críticas. Stella está estable, pero el bebé... es demasiado pronto para saberlo.
Guillermo apr