Capítulo 18. ¡No te permito decir la palabra divorcio otra vez!
El viaje al hospital fue silencioso, pero cargado de emociones tensas. Axel conducía con la mandíbula apretada, sus manos firmemente sujetas al volante, mientras Alicia miraba por la ventana con el ceño fruncido.
Stella estaba sentada en el asiento trasero, abrazándose a sí misma, sus ojos hinchados de tanto llorar.
Axel no dijo una palabra durante todo el trayecto, pero su mirada se desviaba constantemente hacia Alicia, buscando cualquier señal de que estuviera herida. Su mente repetía una y