Kara observaba el olmo favorito de Darius y buscó entre sus hojas lo que lo hacía especial. Cuando él la llevó para que conociera el sitio, no había entendido que lo diferenciaba del resto de la jungla. Ahora lo entendía, el olmo y la luz de la luna de algún modo estaban atadas a la maldición.
—Lo que no entiendo es porque sientes paz debajo de su sombra. ¿No es un lugar maldito? —Kara se miró a Darius cuando terminó de hablar.
—Tal vez porque debajo de este hermoso árbol se puede romper el hech