El jadeo de dolor de su compañera hizo titubear por un segundo a Darius, pero al recordar que varios miembros de su manada lo habían seguido continuó apretando sus dientes. No lo dejaría escapar hasta que se rindiera ante él. Estaba seguro que su beta se ocuparía de Kara.
A su alrededor había una pelea, que termino casi al mismo tiempo de iniciar. Los miembros de la manada Luna Roja sabían que no eran tan fuertes como los Hijos de la luna, no por nada los llamaban Garras Salvajes.
Finalmente, u